Lo que puedes hacer tú
- Limpiar el riel: saca tierra, piedras y hojas. Una piedra en el riel gasta las ruedas.
- Limpiar las fotoceldas: un paño suave sobre los lentes evita que el portón se devuelva al cerrar.
- Despejar el paso: plantas o basura entre las fotoceldas impiden el cierre.
- Escuchar: un ruido nuevo es la mejor señal para llamar antes de que falle.
Lo que no conviene hacer
- Engrasar el riel: la grasa junta tierra y gasta más las ruedas.
- Tocar los resortes de un portón levadizo: trabajan con mucha tensión.
- Desconectar las fotoceldas: son la seguridad del portón.
- Forzar la hoja con el motor bloqueado: daña el piñón y la cremallera.
Lo que revisa un técnico
En la mantención profesional se revisan ruedas, guías y cremallera, se ajustan los fines de carrera y la fuerza, se mide el motor y la batería y se prueba la seguridad con un obstáculo. Ver mantención de portones eléctricos.
Cada cuánto
En una casa, una mantención profesional al año. En condominios y edificios, cada tres a seis meses. Si tu portón ya abre pero no cierra, ver portón que abre y no cierra.
